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-Pues no hay sitio para entrar al parque-, dijo Kenneth muy tranquilo para la desesperación que significaba para mí la noticia, después de colgar el teléfono.

Estaba en Costa Rica, y Kenneth era uno de los componentes de la familia que llevaba el Jungle Hostel, un lugar donde estuve muchos días por acogerme como uno más desde el principio y por estar ubicado en la península de Osa, uno de los lugares con más biodiversidad que existen. Cabañas de bambú en la jungla, con mosquitero, sin luz ni internet, sólo un generador por las noches hasta que cenábamos y nos cubríamos de velas o leíamos. La banda lectora era ‘Mo’, de Lara Ríos, y era apropiada para el lugar en que estaba y el que iba a visitar.

La noticia de no poder entrar (por lleno) al parque nacional de Corcovado, joya de Costa Rica y contenedor del 5% de la biodiversidad del planeta, estropeaba mi plan de pasar el 24 de diciembre de esta historia perdido en la noche de semejante parque. Pude pelear una entrada de un día sin noche, y la conseguí en el último momento el día antes.
Evidentemente aquí ya sabemos todos que, aún sin permiso, yo no iba a salir del parque aquella noche.
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Larga vida a mis chicas

19 octubre 2013

Palpé mi bolsillo y no estaba. Mi cámara, después de que se saliera de mi bañador cuando me tiraba por uno de esos toboganes en las cuevas de Semuc Champey, se posó en el fondo de aguas neeeegras por la oscuridad. Volví al lugar donde la tuve en la mano por última vez, repitiéndome que la encontraría, empecé a bucear en pozas ante la sorprendida y negativa mirada de los demás, y tras unas inmersiones, a unos 3 metros de profundidad, sin mas luz que la de velas, buceando a oscuras y palpando el suelo arenoso, la encontré, o me encontró.

Ya estaba asumiendo que no volvería y grité de alegría… visualicé su importancia en mi camino.

La fuerte naturaleza del río de Semuc Champey, más tarde ése día, me arrebató 3 pertenencias como un cuarzo que colgaba de mi cuello y lava volcánica de Pacaya en mi muñeca. Estaba claro que le debía algo y tomó lo que era suyo, pero no mi cámara.

También acabo de recuperar la grabadora de una fuga de electrolito en las baterías que la dejó ko.

Todas han superado la época de lluvias -o casi-.

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Porque sin ellas ésto no sería posible, por lo importantes que son para registrar esta aventura hacia el futuro, por esas imágenes, por darle a este proyecto la gracia de los sonidos…

…les dedico este post: Larga vida a las chicas!

Semuc Champey

17 octubre 2013

El lugar para pernoctar mientras visitábamos el mágico rincón fluvial de Semuc Champey fue el pueblo indígena de Lanquín; Una casa con techo de palapa exageradamente inclinado en mitad de un valle que estaba muy bien elegido. Amplias vistas al este y oeste, un río ligeramente rápido en lo más profundo que llenaba con su rumor las noches, y también con una neblina muy húmeda que a veces difuminaba la luna creando un paisaje dantesco Tim Burton. Y lomas verdes pinteadas a veces, de día, por unas finas lluvias que regalaron en una ocasión estampas tan ridículas como ésta:

1-IMG_9494 Sigue leyendo

La mejor noche y Antigua

11 octubre 2013

La antigua ciudad de Guatemala, preciosa y colonial, moderna por momentos, clásica por otros, también está rodeada de volcanes. Se ven aquí y allí y cualquier estampa de la ciudad, foto, o pintura, tiene de fondo un magistral cono oscuro, probablemente oculto por las nubes en su cráter de las alturas: el volcán de Agua, el más cercano.

El buen rollo de la ciudad, la presencia internacional, los estudiantes, las calles empedradas, los buenos cafés, las esquinas, puertas y ventanas de las casas de piedra, las comidas baratas y la mujer que me mira de reojo entre sorbo y sorbo de café, hacen recuerdos de una ciudad que sabía a vuelta a comodidades, a ‘seguridad’ y desgraciadamente, a inglés. Pero con volcanes de fondo siempre.


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A vela!

22 noviembre 2013

Si tuviera que elegir un vehículo para salir de Utila, elegiría, obviamente, un barco de vela. Pues las historias se cruzaron muy propiciamente, y un matrimonio encantador de aventureros americanos (Charlie y Karen) nos ofrecieron, a los recién licenciados en buceo, una expedición a vela con noche en los cayos cochinos de Honduras, dejándome a mí después en tierra firme para continuar mi viaje hacia el sur. Cuando se desea mucho una cosa, pasa? Era una oportunidad ideal para poner a prueba mi licencia de navegante y aprender el vocabulario marino en inglés, algo que necesitaba bastante, y deseaba mucho. Mucho.

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y por la noche, se enciende

Otro regalo que puedo considerar de este cumpleaños que da tanta importancia a este viaje, sería bucear de noche.
La primera vez cayó así, sin esperarlo, por parte del centro de buceo que me tiene enganchado ahora cursando mis estudios para ser divemaster, un paso profesional en este mundo del buceo. Tuve a mucha gente en este centro cantándome cumpleaños feliz mientras sostenía en mis manos una tarta sorpresa de chocolate, un momento que dentro era tierno pero que por fuera lo exterioricé como si nada, pues nadie sabe lo importantes que son mis 33.
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San José y los derrumbes

8 de septiembre

Nuestra siguiente parada (inconcebiblemente para mí, somos una muchedumbre compuesta por los tres entrañables australianos, dos americanos, una inglesa y yo) es un pueblo al sur de Oaxaca muy pacífico e idílico, y muy frío, que se llama San José del Pacífico. La policía no existe y las leyendas cuentan historias sobre la naturaleza y la comunión de las gentes con ella mediante ritos, limpiezas interiores, hierbas, terapias e incluso hongos mágicos.

San José de Pacífico

San José de Pacífico


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Pepón el trailero

24 agosto

Así que decidí largarme a Chiapas. Una vez rediseñada la mochila podía reencontrarme con mis amigos en San Cristóbal de las Casas, aunque fue difícil dejar Bacalar: es la tercera vez ya que debo plantearme en el viaje si sigo o me quedo una temporada en un sitio. El primero fue la casa de la familia jamaicana, el segundo fue en San Ignacio, Belice, haciéndoles una web por vivir con ellos en la granja, y el tercero este hombre del hostal que me dice que puedo ayudarle en algo parecido (web y recepción) y a la vez aprender vela a fondo en la laguna. [!!!]

No obstante, mi corazón dice que es pronto para quedadas y quiere ver más.
Empecé a hacer dedo tarde, como a las 14pm, Sigue leyendo