18 agosto: Decidí volver a Méjico.
La vuelta desde las islas por Belice y la escapada a Guatemala me hicieron perder la ruta sur del país y quería retomarla. Crucé Belice de nuevo, la mayor parte a dedo, y entré en Méjico por Chetumal, para encontrarme con unos amigos en Bacalar, un lugar que no quería irme sin ver.
La laguna de Bacalar es una enorme extensión de aguas poco profundas con arena blanca muy suave y un oleaje ligero de tonos azules, esta laguna es parte de un sistema lagunar de aproximadamente 55 kilómetros de largo que comunica a la Bahía de Chetumal por el Rio ondo. Su nombre proviene del maya Sian Ka’an Bakhalal. Sian Kaán se traduce como nacimiento del cielo y bak halal quiere decir «cercado o rodeado de carrizos». Entre los años 415 a 435 d.C, provenientes del sur, los mayas fundaron lo que hoy es Bacalar, permaneciendo en el lugar cerca de 60 años en su primer asentamiento.






