Atitlán y la familia más linda

2 Octubre 2013

Después de mis días con el Discípulo, Speedy González y Ronquiditos, volví a entrar a Guatemala.
Fui casi directo a Atitlán, un lago precioso enormemente embellecido por la presencia de volcanes a su alrededor. El autobús en el que viajaba estaba completamente lleno y yo era el único que viajaba de pie, atrás, jodido por los baches. Cuando tuve una oportunidad de encontrar un asiento, me senté, pero una bella mujer local me dijo que si me podía sentar en otro lugar, que quería viajar con su acompañante. Mi cara no fue un regalo así que a los pocos minutos, su acompañante y marido me habló.
Sigue leyendo

Barra de la Cruz

26 septiembre 2013

Hay novedades… en el barrio de la Cruuuuz…

Duro, irse de Zipolite. Me enfrento a una bajada dramática -en comparación con el relax de las últimas semanas en la costa de Oaxaca- en la que sólo pararé a dormir, y viajaré durante el día. Caminar por carretera con el pulgar ya cansado de apuntar a algo y botar en chicken buses con el culo ya cansado de no recibir riego sanguíneo. Quiero llegar a Guatemala pronto.

Una pronta parada fué Barra de la Cruz, otro sitio famoso por surfeo. Estaba prácticamente destrozado por las lluvias y desbordamientos, y la playa, que estaba junto a la desembocadura de un río, había perdido unos 20 metros con las aguas marrones y frescas del torrente fluvial. El único chiringuito ya veía como su arena de debajo empezaba a desaparecer. Me dí un chapuzón rápido entre cocos y troncos que me golpeaban, por desvirgar el lugar, y hala. Venga.

Pero a la vuelta estuve en silencio boca abierta grabadora en mano un buen rato. Las lluvias tienen también otras consecuencias curiosas. Los insectos y ranas se ponen cachondos, por ejemplo. Para mí fue un gran rato escuchar estas cacofonías colectivas de insectos, ranas y etcétera que aullaban a la noche mientras volvía al pueblo, una caminata bastante larga.

¿Y este curioso overlapping de ranas, que me hipnotizaba especialmente por su a veces coincidente período?

No sé, a mí me molaba.

Pues anda que Zipolite…

26 septiembre 2013

Era de noche y llegué a Zipolite sin saber. Acabé pasando la primera noche en el final de la playa, en una cabaña simple a la que unos mozos me apuntaron. Salí a por comida y me dijeron que en ese final está «la banda», los maleantes que roban y molestan en el pueblo. Días antes, el día de la Independencia, habían disparado en la calle principal a un chavo por ajuste de cuentas, hiriendo a un taxista en el hombro y encima sin matar al objetivo, que se recuperaba en el hospital. Pero todo el mundo me decía que se lo merecía. Empecé a preocuparme con cada masticar, pues mi cabaña estaba abierta permanentemente con una ventana lateral en el techo de palapa. De alguna manera, más tarde, me acabé alegrando, pues había llegado al pueblo y me había hecho amigo, directamente, de los malos.

Sigue leyendo

Catalina en Chacaua

15 Septiembre 2013

Llegar a Chacaua fue un poco de odisea.
Las fuertes lluvias que algunos recordaréis ver en televisión, que rompieron un puente y pusieron muchos estados de Méjico patas arriba, habían inundado esta zona: las lagunas no daban mas de sí y el río que desemboca en Chacaua estaba desbordado, haciendo que el pueblo tuviera más de la mitad de las casas hasta con un metro de agua.

Un barquero me dijo que había otra española viviendo allí, se llamaba Catalina, y era mayor: era la mujer que había estado buscando en San José. La conocen en la zona, por algo será. Cuando llegué acabé en su casa por casualidad, y no estaba. Sus vecinas me dijeron que estaría tomando una birra, y me dieron arroz con leche dos veces, ademas de charla y cariño en la humedad.

Así es Chacaua, todas las casas conectadas por la arena:1-IMG_8793
Sigue leyendo

Momentos hacia Chacaua

Salto en el tiempo:
9 septiembre 2013

Uno de los caminos que más he disfrutado haciendo dedo sin éxito, es el de San José a Chacaua.
Volvía a estar sólo (después de la muchedumbre de San José) y mi mochila TODO se sentía ligera y agradable.
A mi alrededor, las montañas de Oaxaca, frescas, y una carretera con curvas que las esquila.
Los únicos rides que conseguí en las primeras horas fueron super cortos, hasta el siguiente pueblo, pero los agradecí.

1-IMG_8732
Sigue leyendo

Tikal 1: el encuentro

A mi llegada a Guatemala desde Belice sólo había una palabra en mi cabeza: Tikal. Estaba demasiado cerca, ya lo sentía, es uno de los grandes pasteles de este viaje… a la altura de Machu-Pichu, el Salto del Ángel, el Amazonas o Iguazú.

Tikal reune misticismo y jungla densa, ruinas impresionantes y fauna salvaje. Leyendas infantiles en mi mente hechas realidad, respeto espiritual por los tan aclamados mayas, grandes películas o documentales que he visto por fin justificados. Éste complejo maya es el más famoso del mundo. Quizás sea por su ubicación y lo mágico de la visita y el entorno. Sin embargo hay opiniones y suelo oir que otros complejos están a su altura o lo superan (Kalakmul, Palenque). Lo cierto es que es una delicia de visita y requete-merece la pena venir.

Sigue leyendo

Pero estos sapos?

Pues continuando el último capítulo,
SI que pude grabar otras cosas en la jungla. Una vez vueltos a la granja pasé un rato de miedo entre el lugar, la gente y una perfecta familia de perros con 3 cachorros que no paraban de jugar y molestar a los padres.

Me bajé a la orilla del río por pasear en la noche y respirar, y cuando llegué me encontré a ésta gente (sapos) con un festival de aúpa.

1-IMG_7925

Congregados ante mí y a la orilla del recién remado río, se sumaban en tonos y armaban un escandaloso coro con efectos de fase y pitch que ni en estudio.

No llevaba la grabadora, y tuve que grabar un vídeo para extraer el sonido que mereció la pena: