Libertad

31 agosto

Un día, por los altos de Chiapas, me perdí en las montañas para encontrar algo salvaje de comunicación con los indígenas. Éso buscaba, inconscientemente ése era mi objetivo. Quizás algo de charla, entrar en una choza y compartir un té, un fuego, intentar entendernos.

Sin embargo, en una ocasión en la que me senté a leer junto a dos caballos, lo que encontré fue su libertad. Aún estando atados con una cuerda, la sentí: una libertad de unos 15 metros. Pero pastaban felices y se alegraron al verme.

Entonces, gracias a ellos, descubrí mi propia libertad, me la contagiaron. Nueva, brillante, verde y enérgica. No tenía que ver, por supuesto, con el dinero. Ni siquiera con la tranquilidad; venía en una forma extraña y abstracta. No me importaba lo que pasara después ni donde dormiría esa noche. Como a los caballos.

Encontré la única verdadera libertad que puede hallarse en el siglo XXI, y sabía a felicidad.

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7 comentarios en “Libertad

  1. Magnifico! I should have continue the trip with you my friend! Hope to see you soon. I can’t wait hearing your stories, always a pleasure! Hasta pronto mi hermano

  2. Bueno hermano, acabando de leerte ayer y volver a ponerme al día de tus barbas jejeje que mejor relato que el de LIBERTAD para contarte que hoy, mejor dicho, ahora mismo, estoy en el hospital con María a solamente 2 horas de que el pequeño Guille sea libre, espero que lo leas » on line» para que empujes un poquito con nosotros. Cuídate mucho (te veo feliz en las fotos) y sigue tu aventura, eres muy grande.

    P.D Ser camionero mola y risa con los pollos del otro lao.

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